Otros temas de esta epoca II
El culto de lo trascendente
De lo que se conoce como cultura Calima, cuya definición no corresponde a un grupo de tribus especĆficas y diferenciadas sino a una concepción del quehacer humano como reflejo de las realidades espirituales o sociales. Los objetos elaborados por estos pueblos no cumplĆan una función ornamental sino que eran testimonios de fe religiosa o de importancia polĆtica.
Grandes artesanos
La serie de elementos arqueológicos de esta cultura hallados en el Valle del Cauca corresponden al mismo fondo religioso que los de San AgustĆn, en el que la producción artĆstica y artesanal estaba centrada en lo trascendente y no en aspectos perecederos como el ornamento personal: el oro no creaba distinciones personales o reconocimientos sociales, sino que servĆa para expresar los valoresen que creĆan. Son obras de gran tamaƱo trabajadas en tĆ©cnicas de laminado y cera perdida, con resultados muy vistosos. TambiĆ©n emplearon el repujado y el engarzado por medio de alambres hasta lograr creaciones de inestimable valor artĆstico como las mĆ”scaras con las que celebraban sus divinidades o los fantĆ”sticos caracoles Strombus o caracol-pala recubiertos de lĆ”minas de oro que empleaban como potentes trompetas, entre otras maravillas.
El apogeo de la culura agustiniana
Las obras de la cultura de San AgustĆn creativas e imagintaivas quedaron plasmadas en la eternidad de la piedra. Los sarcófagos y lajas de los montĆculos funerarios, los centros ceremoniales, la estatuaria monumental con esquemas geomĆ©tricos y rasgos felinos, el imaginativo manejo de las corrientes de agua por medio de canales marcan el apogeo de esta cultura, lo mismo que la metalurgia del oro y del cobre en la elaboración de adornos por medio tĆ©cnicas como alambrado, laminado y fundido. Los problemas de superviviencia y de seguridad de los agustinianos, quienes habitaban en un terreno rico, quedaron representados en las estatuas de guerreros fuertemente armados acompaƱados de sacerdotes, divinidades y dioses de formas que resultan muy raras para el espectador (su complejidad serĆa el resultado de la bĆŗsqueda de la dualidad o doble yo, cuyo conocimiento adquirĆan posiblemente con ayuda de alucinógenos).

Las obras de la cultura de San AgustĆn creativas e imagintaivas quedaron plasmadas en la eternidad de la piedra. Los sarcófagos y lajas de los montĆculos funerarios, los centros ceremoniales, la estatuaria monumental con esquemas geomĆ©tricos y rasgos felinos, el imaginativo manejo de las corrientes de agua por medio de canales marcan el apogeo de esta cultura, lo mismo que la metalurgia del oro y del cobre en la elaboración de adornos por medio tĆ©cnicas como alambrado, laminado y fundido. Los problemas de superviviencia y de seguridad de los agustinianos, quienes habitaban en un terreno rico, quedaron representados en las estatuas de guerreros fuertemente armados acompaƱados de sacerdotes, divinidades y dioses de formas que resultan muy raras para el espectador (su complejidad serĆa el resultado de la bĆŗsqueda de la dualidad o doble yo, cuyo conocimiento adquirĆan posiblemente con ayuda de alucinógenos).
Las culturas Tierradentro y SinĆŗ

Diseminadas en lo que hoy es el departamento del Cauca aparecen aquà y allÔ muestras de la cultura que originariamente pobló Tierradentro, cuyo rasgo mÔs notable son sus imponentes estatuas e hipogeos, en los cuales se refleja un mundo espiritual-religioso bastante complejo.
Artistas funerarios
Lo mĆ”s interesante son las tumbas subterrĆ”neas o hipogeos, obras que desde el punto de vista artĆstico y escultórico representan logros inigualables, comparados con otros de la misma Ć©poca en el territorio americano. Si bien de sus casas terrenales no quedó nada, los hipogeos pueden hoy ser recorridos y estudiados. tales construcciones correspondĆan a la segunda etapa del enterramiento y reflejaban las jerarquias en que estaban divididos sus artĆfices: los de mayor reconocimiento en urnas y los demĆ”s en fosas comunes. Creadores de una interesante estĆ©tica funeraria, daban gran importancia a los atavĆos con que cubrĆan a loa muertos para el viaje al mĆ”s allĆ”.
Vestigios de la Cultura SinĆŗ

Artistas funerarios
Lo mĆ”s interesante son las tumbas subterrĆ”neas o hipogeos, obras que desde el punto de vista artĆstico y escultórico representan logros inigualables, comparados con otros de la misma Ć©poca en el territorio americano. Si bien de sus casas terrenales no quedó nada, los hipogeos pueden hoy ser recorridos y estudiados. tales construcciones correspondĆan a la segunda etapa del enterramiento y reflejaban las jerarquias en que estaban divididos sus artĆfices: los de mayor reconocimiento en urnas y los demĆ”s en fosas comunes. Creadores de una interesante estĆ©tica funeraria, daban gran importancia a los atavĆos con que cubrĆan a loa muertos para el viaje al mĆ”s allĆ”.
Vestigios de la Cultura SinĆŗ
En la zona ubicada entre el mar Caribe y las faldas de la cordillera Occidental se encontraron vestigios de cerĆ”mica y orfebrerĆa que parecen corresponder a la cultura SinĆŗ y que provienen de lass tres regiones habitadas por estas gentes: FinzenĆŗ, ZenĆŗfana y PanzenĆŗ. Las dos primeras eran gobernadas por hombres y la tercera por mujeres, acuyo mando estaban, entre otros, los orfebres y artesanos de la comunidad.
Se trata, como puede verse, de la primera cultura prehispĆ”nica en territorio colombiano de la que tenemos noticia que no discriminaba a la mujer para el ejercicio del poder polĆtico. La zona del rĆo San Jorge tenĆa un especial valor para los indigenas de las proximidades porque en ella enterraban a los muertos mĆ”s importantes, en medio de fastuosas ceremonias presididas por sacerdotes e Ćdolos de madera vestidos de oro puro. Los muertos se marchaban en medio del fasto y el boato de la corte, llevĆ”ndose consigo, ademĆ”s del ajuar, a sus mujeres y esclavos. Los pobres debĆan conformarse con un entierro sencillo y algunos pequeƱos adornos y ofrendas colocadas sobre sus genitales, pecho y cabeza.

Se trata, como puede verse, de la primera cultura prehispĆ”nica en territorio colombiano de la que tenemos noticia que no discriminaba a la mujer para el ejercicio del poder polĆtico. La zona del rĆo San Jorge tenĆa un especial valor para los indigenas de las proximidades porque en ella enterraban a los muertos mĆ”s importantes, en medio de fastuosas ceremonias presididas por sacerdotes e Ćdolos de madera vestidos de oro puro. Los muertos se marchaban en medio del fasto y el boato de la corte, llevĆ”ndose consigo, ademĆ”s del ajuar, a sus mujeres y esclavos. Los pobres debĆan conformarse con un entierro sencillo y algunos pequeƱos adornos y ofrendas colocadas sobre sus genitales, pecho y cabeza.
En el mismo escenario de las riberas del rĆo San Jorge en que construyeron sus santuarios han sido hallados puntos de almacenamiento de alimentos y utensilios de trabajo, a manera de primitivos almacenes de granja. AdemĆ”s de su desarrollo polĆtico es posible encontrar indicios de su habilidad militar: conocĆan conceptos como la formación y planeaban cuidadosamente sus tĆ”cticas y estrategias de batalla.
El manejo de la salud corporal y la comunicación con el mĆ”s allĆ” fueron otras de sus grandes preocupaciones. En efecto, los miembros de la comunidad que ejercĆan tales oficios en calidad de curanderos y brujos gozaban de gran reputación.
El manejo de la salud corporal y la comunicación con el mĆ”s allĆ” fueron otras de sus grandes preocupaciones. En efecto, los miembros de la comunidad que ejercĆan tales oficios en calidad de curanderos y brujos gozaban de gran reputación.
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